Un agente de voz que toma el pedido por llamada, manda el menú y la confirmación por WhatsApp, y cobra con Wompi — sin que nadie de tu equipo suelte la sartén para correr al teléfono.
No es falta de ganas — es que en la hora pico no hay manos de sobra. Mientras alguien corre a contestar, el pedido de la mesa 4 se enfría y la llamada que colgaron ya está pidiendo en otro lado.
El agente de voz contesta desde el primer timbre, así entren tres llamadas al tiempo — sin que tu cocina pierda ni un segundo de ritmo.
Un sistema hecho a la medida del flujo real de un restaurante colombiano: pedir, confirmar, cobrar.
Contesta en español natural, con el modismo de tu clientela — sin "presione 1", sin sonar a robot. Conoce tu menú completo, calcula el total y confirma si la dirección queda dentro de tu zona de domicilio.
Manda el menú apenas lo piden, y el resumen del pedido con el link de pago en cuanto se confirma la orden — el mismo canal que ya usa tu cliente todos los días.
El link de pago llega directo a tu cuenta, no a la nuestra. Apenas se confirma, tu cliente recibe el aviso solo — nadie tiene que estar pendiente del banco.
Conectamos el agente con tu número actual en 48 horas. El cliente marca igual que siempre.
No hay que cambiar tarjetas, avisos ni el número que ya tienen guardado tus clientes habituales. El agente contesta al primer timbre.
Entiende acentos, modismos y el clásico "ay espere, ¿qué más tienen?". Resuelve dudas de menú, horario y zona de domicilio sin dejar a nadie en espera.
El cliente recibe el resumen exacto y el link de pago con Wompi — sin esperar a que alguien de tu equipo lo escriba a mano entre pedido y pedido.
Apenas entra el pago, el cliente recibe el aviso automáticamente. Tu equipo sigue cocinando, no revisando el celular.
No te pedimos que le apuestes a ciegas. Configuramos todo, lo probamos contigo durante dos semanas, y si no te convence, seguimos siendo amigos. Tú decides si continúas.
Empezamos con restaurantes porque ahí la hora pico no perdona. El mismo agente se adapta a cualquier negocio donde una llamada perdida es una cita perdida.
"Antes se nos iban las llamadas los viernes en la hora del despelote. Ahora el que llama, pide — y nosotros seguimos en la plancha."
Cuéntanos cómo funciona tu operación hoy y en 15 minutos te mostramos exactamente cómo respondería el agente tus llamadas.